La música de Ohio

La Orquesta de Cleveland en el Severance Hall restaurado en el 2000. AP.

La Orquesta de Cleveland en el Severance Hall restaurado en el 2000. AP.

Todos pendientes de lo que ocurra en Ohio, de qué candidato a la presidencia conseguirá los 18 votos electorales que le pueden catapultar hacia la Casa Blanca. Nunca un republicano ha llegado a Washington sin haber ganado antes en este estado del medio-oeste más oriental y lo mismo vale para los demócratas desde los tiempos de John F. Kennedy.

Por eso es tan importante pese a no ser ni el estado más grande ni el más poblado ni el más rico de EEUU. Lo que sí lleva es mucha historia a sus espaldas, desde la guerra de la independencia, al abolicionismo de la esclavitud. Este protagonismo le sirvió también para ser el estado pionero en el desarrollo industrial del país.

Estas características han hecho de Ohio un lugar muy particular, tanto que cuenta con dos grandes orquestas sinfónicas. Al igual que ocurre en la política del estado, la importancia de ambos conjuntos no se corresponde con la extensión y el peso de la población. Se trata de las orquestas de Cleveland, una ciudad que no llega a los 400.000 habitantes, y de Cincinnati, con menos de 300.000.

Von Dohnányi ensaya el concierto de su despedida como director en septiembre del 2001. AP / MARK DUNCAN.

Von Dohnányi ensaya el concierto de su despedida como director en septiembre del 2001. AP / MARK DUNCAN.

La Orquesta de Cleveland, fundada en 1918, es una de las llamadas Cinco Grandes orquestas de EEUU (las otras son la Filarmónica de Nueva York, la Sinfónica de Boston y de Chicago y la de Filadelfia), categoría que la evolución de los conjuntos musicales ha puesto en discusión, pero aun así la de Cleveland es una gran orquesta.

Ha tenido como directores, entre otros a Pierre Boulez, Lorin Maazel, Christoph von Dohnányi y actualmente Franz Welser-Möst es quien está al frente. La orquesta tiene su sede en Severance Hall, un edificio art deco, estrenado en 1931 cuya construcción fue sufragada por el filántropo que da nombre al auditorio.

Los orígenes de la Sinfónica de Cincinnati se remontan al siglo XIX, pero fue el londinense Leopold Stokowski quien la rescató, a principios del siglo XX, de una vida hasta entonces algo azarosa. También ha tenido como directores a Michael Gielen, Jesús López-Cobos, Paavo Järvi y actualmente está a las órdenes de Louis Langrée.

Järvi, cuando dirigía la Sinfónica de Cincinnati, en el 2008.

Järvi, cuando dirigía la Sinfónica de Cincinnati, en el 2008.

Fue esta orquesta la que estrenó mundialmente las composiciones de Aaron Copland Fanfarria para un hombre común y Retrato de Lincoln. Y durante la dirección de López-Cobos, en 1997, Lleonard Balada estrenó Concierto Mágico para Guitarra y Orquesta con Ángel Romero como solista.

Si la Sinfónica de Cincinnati tiene más solera que la de Cleveland, también su sede es más antigua. La orquesta dispone de uno de los mayores auditorios de EEUU en el Music Hall, un edificio decimonónico de estilo victoriano en el que cabe perfectamente la contemporaneidad. La pasada temporada tenía como asesores musicales a Philip Glass y a Lang Lang. Este año, está el saxofonista Branford Marsalis.

Si un estado mediano como Ohio es capaz de generar esta actividad musical tan arraigada, no es de extrañar que sea un centro en el que confluye toda la atención cuando se trata de elegir a un presidente de EEUU.