Con ‘Sandy’ llega la sorpresa a las elecciones

El huracán 'Sandy', frente a la costa este de EEUU, a las 19:15 GMT del 28 de octubre. EFE.

El huracán ‘Sandy’, frente a la costa este de EEUU, a las 19:15 GMT del 28 de octubre. EFE.

Hizo bien Barack Obama en votar con mucha anticipación. Con este gesto quería instar a la ciudadanía a que no dejaran para el último momento el ejercicio del derecho a votar porque en política una semana puede ser una eternidad y en la vida de los ciudadanos puede ocurrir cualquier cosa. Y ahí está Sandy para demostrarlo.

Toda la programación de los candidatos y de sus partidos durante la última semana de campaña electoral se ha ido al garete. Obama no puede permitir que le ocurra lo que le pasó a George Bush con el Katrina y Mitt Romney, más allá de cuestiones nacidas de la emergencia que supone la llegada a la costa este del peligroso huracán, no puede correr el riesgo de aparecer insensible a las cuitas de los votantes.

La de Sandy es la sorpresa que faltaba en esta campaña electoral que llega a la recta final con un casi empate entre los dos aspirantes a la Casa Blanca. La historia electoral estadounidense está llena de intervenciones o acontecimientos inesperados cuando faltan pocas semanas para el día de las elecciones. Lo que no está claro es si logran decantar el resultado electoral hacia uno u otro candidato. Daniel Nasaw, periodista de la BBC, examinaba estas sorpresas de octubre pero no llegaba a una clara conclusión.

En la campaña de 1972 Henry Kissinger se sacó de la manga el anuncio de que  la paz en la guerra de Vietnam estaba “al alcance de la mano”, cosa que era totalmente falsa. El demócrata George McGovern, contrario a aquella guerra, perdió ante Richard Nixon.

Jimmy Carter. JEAN-CLAUDE FRANCOLON / GAMMA.

Jimmy Carter. JEAN-CLAUDE FRANCOLON / GAMMA.

En 1980, en plena crisis con Irán que retenía como rehenes a más de 50 diplomáticos estadounidenses en la embajada en Teherán, las autoridades iraníes rompieron las negociaciones para la liberación de los retenidos diciendo que no los liberarían mientras Jimmy Carter estuviera en la Casa Blanca. Carter perdió estrepitosamente las elecciones que ganó Ronald Reagan por una mayoría aplastante.

Durante la campaña del 2000 en la que eran candidatos George Bush y Al Gore, cinco días antes de la elección salió a la luz que el primero había sido detenido en una ocasión por conducir en estado de embriaguez. Ganó la elección Bush, pero después del disputado recuento de los votos en Florida.

En el 2004, cuando EEUU estaba en plena guerra de Irak, el candidato demócrata John Kerry buscaba el voto de quienes se oponían a la aventura bélica. Una semana antes de la votación Osama bin Laden apareció en escena con un video amenazador. George Bush fue reelegido.

En estas sorpresas ha habido la intervención humana y son susceptibles de ser vistas como posibles conspiraciones. Lo de Sandy es la naturaleza en acción y sus resultados sobre el territorio y sobre la política están por ver. Obama puede demostrar su capacidad de liderazgo, pero la alteración y cancelación de los últimos mítines electorales, así como la campaña directa con potenciales votantes puede afectar a ambos contendientes.

Sandy es una sorpresa en esta carrera electoral, pero a diferencia de las anteriormente citadas, puede causar unos daños que van más allá de los resultados electorales.